La planeación de la producción en manufactura define la capacidad de responder a fallas, ausencias, retrasos y cambios de demanda sin perder productividad ni clientes.

Las fábricas dejaron de tirar su dinero. Lo que ayer era un desperdicio costoso se convirtió en la materia prima que rediseña el juego en industrias como la automotriz, acero y textil.
Empresas, directivos y usuarios deben adoptar criterios responsables, transparencia y capacitación para prevenir riesgos, cumplir con futuras regulaciones y fortalecer la confianza en el uso de la tecnología.
El Barómetro de GS1 confirma que la materia prima, el terminado impecable y la logística son los factores que definen la competitividad de las PyMEs fabricantes.